Acercar la capacitación para el trabajo a las comunidades más pequeñas de Jalisco, donde las oportunidades de formación y desarrollo productivo suelen ser más limitadas, constituye una de las vertientes de la estrategia impulsada por el gobernador Pablo Lemus Navarro, que el Instituto de Formación para el Trabajo del Estado de Jalisco (IDEFT), encabezado por Salvador Cosío Gaona, lleva a la práctica mediante programas orientados a fortalecer las habilidades de sus habitantes, promover el emprendimiento y contribuir al desarrollo de las economías locales.
Esta labor cobra especial relevancia en poblaciones alejadas de los principales centros urbanos, donde aprender un oficio puede representar mucho más que adquirir conocimientos: significa la posibilidad de generar ingresos, iniciar una actividad comercial o construir una alternativa de sustento sin necesidad de abandonar la comunidad.
En este contexto, el IDEFT, a través de su plantel Amatitán, extendió sus acciones de formación a distintas localidades de los municipios de Cocula y Ameca, con la entrega de 143 constancias correspondientes a cursos vinculados con actividades productivas, servicios y emprendimiento.
Uno de los resultados más significativos se registra en El Chivatillo, una pequeña comunidad del municipio de Cocula que, de acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2020 del INEGI, cuenta con apenas 291 habitantes. Ahí, participantes de los cursos de panadería y elaboración de postres pusieron en marcha una panadería, convirtiendo los conocimientos adquiridos en una iniciativa productiva que abre oportunidades de ingreso y contribuye a fortalecer la economía local.
